Adenomiosis
El tejido endometrial invade la pared muscular del útero. Provoca reglas muy abundantes y dolorosas, y durante años se ha confundido con miomas o se ha pasado por alto.
Síntomas que hacen sospechar
- Reglas muy abundantes, con coágulos, que duran más de lo habitual
- Dolor menstrual intenso y progresivo, que empeora con los años
- Sensación de peso o presión constante en la pelvis
- Útero aumentado de tamaño y doloroso a la exploración
- Sangrado entre reglas o manchado prolongado
- Dolor durante las relaciones sexuales
- Anemia por déficit de hierro secundaria al sangrado
- Dificultad para conseguir o mantener un embarazo
No hace falta tener todos los síntomas. Con dos o tres que te condicionen la vida, ya merece la pena estudiarlo.
Qué es la adenomiosis
En la adenomiosis, tejido endometrial —glándulas y estroma— se infiltra dentro del miometrio, la capa muscular de la pared del útero. Ese tejido, sensible a las hormonas, sangra y se inflama con cada ciclo, y el músculo que lo rodea reacciona engrosándose. El resultado es un útero más grande, más rígido, doloroso y que contrae peor.
Puede ser difusa, cuando afecta a la pared uterina de forma extensa, o focal, cuando forma un nódulo delimitado (adenomioma) que se confunde fácilmente con un mioma en una ecografía poco dirigida.
Coexiste con endometriosis en una proporción muy alta de pacientes, pero no es lo mismo: la endometriosis está fuera del útero, la adenomiosis está en su pared. Y el tratamiento no es idéntico.
La confusión habitual: adenomiosis, mioma y endometriosis
| Adenomiosis | Mioma | Endometriosis | |
|---|---|---|---|
| Dónde está | Dentro de la pared muscular del útero | Nódulo de músculo liso en la pared o cavidad | Fuera del útero (peritoneo, ovario, tabique, intestino) |
| Síntoma dominante | Regla abundante + dolor intenso | Regla abundante, a veces sin dolor | Dolor pélvico, dolor con relaciones, dismenorrea |
| Aspecto en ecografía | Pared engrosada asimétrica, quistes miometriales, estriación, unión endometrio-miometrio borrada | Nódulo bien delimitado, con contorno claro | Nódulos fuera del útero, pérdida de movilidad, endometriomas |
| Se ve fácil | Solo si se busca específicamente | Sí | La profunda solo con protocolo dirigido |
Cómo se diagnostica
El diagnóstico es clínico y ecográfico. No hace falta operar ni una biopsia para establecerlo.
Ecografía transvaginal dirigida
Los signos que se buscan son concretos: engrosamiento asimétrico del miometrio, quistes miometriales, líneas y brotes subendometriales, ecogenicidad heterogénea, y una unión endometrio-miometrio irregular o borrada. Se aplican criterios estandarizados de consenso internacional, no una impresión general.
Resonancia magnética
Útil cuando la ecografía no es concluyente, cuando hay miomas asociados que confunden la imagen, o para planificar cirugía conservadora.
Tratamiento
El objetivo es doble: controlar el sangrado y controlar el dolor, preservando el útero cuando hay deseo de embarazo o cuando la paciente lo prefiere.
Tratamiento médico
- DIU con levonorgestrel: con frecuencia la opción más eficaz para el sangrado abundante, con buena tolerancia a largo plazo.
- Gestágenos o anticonceptivo combinado en pauta continua: suprimen el ciclo y reducen el estímulo hormonal repetido.
- Análogos de la GnRH o antagonistas orales: en casos seleccionados o antes de cirugía, para reducir el tamaño uterino y el sangrado.
- Ácido tranexámico y antiinflamatorios: apoyo puntual durante la regla.
- Corrección del hierro: muchas pacientes llegan con una anemia mantenida durante años que nadie ha tratado. Corregirla cambia el nivel de energía de forma inmediata.
Opciones intervencionistas y quirúrgicas
Cuando el tratamiento médico no funciona o no se tolera: embolización de arterias uterinas, resección de adenomiomas focales en casos seleccionados, y como último recurso la histerectomía, que es el único tratamiento definitivo. La decisión se toma valorando la edad, el deseo genésico y el impacto real en tu vida, nunca solo por el tamaño de la imagen.
Adenomiosis y embarazo
La adenomiosis puede reducir la probabilidad de implantación y aumentar ciertos riesgos obstétricos, pero muchas mujeres con adenomiosis tienen embarazos normales. Si hay deseo de embarazo, hay que planificar el tratamiento con ese objetivo desde el principio y, si es necesario, coordinarlo con una unidad de reproducción.
Preguntas frecuentes sobre adenomiosis
¿La adenomiosis es lo mismo que la endometriosis?
No. En la endometriosis el tejido está fuera del útero; en la adenomiosis está infiltrado en su pared muscular. Coexisten con frecuencia y comparten dependencia hormonal, pero son entidades distintas y el tratamiento no es idéntico.
¿Hay que quitar el útero?
No, y en la mayoría de casos no hace falta. La histerectomía es el único tratamiento definitivo, pero es el último escalón. Antes hay opciones médicas eficaces que permiten conservar el útero y controlar el sangrado y el dolor durante años.
Me han dicho que tengo miomas, pero el dolor no encaja. ¿Podría ser adenomiosis?
Es una confusión frecuente, sobre todo con la adenomiosis focal. Si tu síntoma dominante es dolor intenso además del sangrado, y la imagen no cuadra del todo con un mioma, merece la pena repetir la ecografía con un protocolo dirigido a adenomiosis.
¿Puede aparecer después de los 40?
Se diagnostica con más frecuencia entre los 35 y los 50 años, aunque los síntomas suelen haber empezado antes. La progresión del dolor menstrual con los años es una de sus pistas más típicas.
Otras áreas relacionadas
Cuéntame tu caso
Rellena el formulario y te contactamos para darte cita en el centro que prefieras. Si llevas años con dolor y sin diagnóstico claro, tráete todos los informes que tengas: la primera visita empieza por escuchar tu historia completa.
- Primera visita de valoración con historia clínica dirigida y exploración del suelo pélvico.
- Ecografía ginecológica experta en la misma consulta cuando es necesaria.
- Plan de tratamiento por escrito y coordinación con fisioterapia, unidad del dolor, digestivo o psicología si tu caso lo requiere.
Esta web no atiende urgencias
Si tienes un dolor agudo e intenso, fiebre, sangrado abundante o estás embarazada y algo no va bien, acude a un servicio de urgencias o llama al 112.